Robyn ha claudicado. A sus 19 años ha sido capaz de terminar una carrera universitaria y ha abandonado el nido de sus padres para buscarse la vida en una ciudad tan particular como New Orleans. Incluso ha llegado a hacer turismo lejos de su país (no es lo típico en los norteamericanos) visitando Ecuador. Pero en su aterrizaje en esta ciudad ha tenido la desgracia de elegir un territorio demasiado hostil para su joven piel: para sobrevivir en territorio-Tucker, hay que estar curtido.
Robyn y yo hemos tenido muchas charlas. Me entregué a mi labor de anciano-Zen y trataba de transmitirle esos trucos para la supervivencia que la vida me ha ido enseñado. Le expliqué, por ejemplo, que hay que aceptar que muchas veces no está en nuestra mano cambiar los elementos externos, así que la clave está en cómo nos enfrentamos a ellos. Nadie pudo detener al Katrina, pero hubo gente que tras la ruina se levantó de sus cenizas y volvió a reconstruir su vida, y hubo quienes se rindieron y abandonaron la ciudad para siempre. Del mismo modo, no es posible parar a huracán-Tucker, pero si uno aprende a convivir con él, no es necesario salir huyendo.
Tras dos días sin aparecer por casa, me llamó por teléfono para desahogarse y buscar apoyo para enfrentarnos a Tucker. Quería llamar a la policía para que echaran a Tucker de casa… Intenté tranquilizarle y hacerle ver que antes de hacer algo semejante, era mejor hablar primero con Tucker para ver qué se podía hacer. Ni con mi “experiencia vital” me atrevía a enfrentarme a la situación de que la poli echara de casa por segunda vez en una semana a Tucker… Finalmente quedamos en que vendría por casa por la noche y así hablaríamos con Tucker. Por la noche, Robyn no apareció.
Al día siguiente por la tarde, Robyn vino por fin a casa y lo hizo con un amigo suyo. Fuera había aparcado un camión de mudanza. “Me voy”, fueron sus secas palabras al verme. Hablamos un poco, intenté convencerle de que no era necesario salir huyendo, que tenía pagado todo el mes y no hacía falta que se marchara así, y que además iba a perder los 400 dólares de depósito, pero ya era imposible hacerle cambiar de idea. Se sentía tan intensamente agobiado que necesitaba romper de raíz con todo esto. En dos horas habían cargado todo en el camión y tras agradecerme mis preocupaciones por él, se fue.
Tucker, que una vez más no ha tenido que devolver el depósito a su inquilino (al parecer, nunca jamás se ha visto en la necesidad de devolver el depósito a nadie, todos sus inquilinos han huido sin ser capaces de avisarle con el mes reglamentario de antelación), ha podido abandonar el sofá y se ha instalado en el hueco dejado por Robyn. Lo de la caravana de 800 dólares, no funcionó. Al parecer su calidad estaba a la altura de su precio… Ahora tengo a Tucker más cerca que nunca. Pero todo está bien. Si uno quiere verlo así, la vida es fácil y agradable en 1358 Saint Anthony. Yo lo veo así.
Robyn has given up. He’s been able to graduate at 19 and to leave the parents’ nest to start a new life in such a particular city as New Orleans. He has even travelled abroad (not a typical matter for North Americans) visiting Equator. But he hasn’t been very lucky after landing here because he has happened to choose a hostile territory for such a young man: you must be a hardened person to survive in Tucker’s territory.
Robyn and I have talked a lot. I worked hard with him playing my elderly-Zen role trying to pass him all these useful tricks that life has taught me to survive. I explained him, i.e., how we have to face life situations that are impossible to manage and change them. No one could stop Katrina. However, there were people who chose to start over from scratch after the misfortune, while others gave up and never came back. Likewise, it’s impossible to stop hurricane-Tucker, but if you learn how to live near him, there is no need to run away.
After two days off, Robyn called me to let off steam and looking for back in order to fight with Tucker. He wanted to call the police so that they evict Tucker… I tried to calm him down and help him to realize that we should talk with Tucker before doing such a thing as calling the police. I wouldn’t dare to face that situation, to throw the police on Tucker to evict him for second time in a week, even with my “life experience”… Eventually, we agreed on meeting that night in order to talk with Tucker. But Robyn didn’t show up that night.
Next day evening, Robyn showed up with a friend. There was a moving van out. “I’m leaving”, were his sharp words. We talked a little, I tried to convince him to stay, I told him that there was no need to run away since he had paid the whole month, and most importantly, he was going to lose the $400 deposit. But it was too late to change his mind. He felt himself so extremely overwhelmed that he needed to break with this situation once and for all. After two hours he had all his stuff in the van and after sincerely appreciating my worries, he left.
Tucker hasn’t had to give back the deposit to his tenant. It seems that he has never had the need to give the deposit back to anyone since all his tenants have run away with no month notice in advance. And he has left the couch in order to take up the space left by Robyn. The $800 trailer business didn’t work out. Its quality was worth the price… Now Tucker is closer to me than ever. But everything is all right. If one wants to watch it like this, life in 1358 Saint Anthony is easy and pleasant.

#1 by Inma on 20 abril, 2011 - 9:28
Citar
Ooohhh!!! …Hecho de menos las cosas de Robyn, en especial el farolillo chino. Desconozco como está la legislación con respecto a lo que hace Tacker de instalarse en la casa cuando le viene en gana…pero creo que independientemente de eso, alguien debería pararle los pies, si realmente es tan dificil convivir con él.
#2 by Inma on 20 abril, 2011 - 9:36
Citar
Bueno, corrijo. .Echo sin H porque es del verbo echar…ja,jaaaa . Y Tucker con uuuuu .Seré incultaaaaa!!!ja,jaaa.
#3 by jlpueser on 21 abril, 2011 - 0:55
Citar
No se le pueden parar los pies a Tucker… Una vez sabes eso, simplemente o te vas, o te adaptas a él. Los demás se han ido marchando, yo aquí sigo. James es el único que parece que está aguantando ahora, pero es que dormir en al aire libre en Alaska en invierno supongo que debe curtir bastante…
#4 by morigan on 21 abril, 2011 - 16:16
Citar
Dile a Tucker que se venga pa España. Aquí se puede hacer con un pisto y realquilarlo a grupos de magrebies o pakistanis, y sacarse una pasta !!!
Tienes ya pensado el recorrido que haras por USA cuando marches de NOLA?
Todavia conservas contactos de cuando estuviste en los 90?
#5 by jlpueser on 22 abril, 2011 - 5:24
Citar
Deja a Tucker en su país, que ya tenemos bastantes problemas en el nuestro…
No, aún no he pensado que haré durante mi ruta, entre otras cosas porque cada vez tengo menos días para viajar. Hoy he estado con John, un tipo muy interesante que conocí el año pasado y que me ha propuesto algunas cosas para el segundo fin de semana de mayo. Así que igual sólo tengo 10 días para viajar. En ese caso me iré a Santa Fé, visitaré los alrededores, y me volveré. Dejaré la costa oeste para próximos viajes.
Pero bueno, sobre la marcha, soy aprendiz de viajero de pocos planes…
#6 by Aupaedurne on 24 abril, 2011 - 9:52
Citar
No lo he podido evitar, recordando las crónicas q transcribías hace tres años cuando preparábamos nuestro viaje: http://www.heraldo.es/noticias/sociedad/muere_santon_indio_sai_baba_icono_del_movimiento_hippie.html