Cuidado con la poli

Esto pasó ya hace un tiempo, poco después de llegar a Salvador, pero como prometí a Teresa y Txell que cuando me mandaran estas fotos las pondría en el blog, pues aquí están. La historia fue más o menos como sigue:
Estaba cenando apaciblemente con ellas cuando los caras que estaban en la mesa de al lado se pusieron a conversar e invitados por la lluvia que comenzaba a caer se refugiaron bajo nuestre sombrilla (haciendo funciones de “parachuvas”) buscando protección y proximidad a las meninas, claro. El morenito resultaba ser cada vez más peculiar a medida que iba soltando prenda. Su camiseta del Ché contrastaba con sus bermudas playeros. La camiseta imagino que era la parte de su personalidad que le acercaba al mundo de la maconha (ante la duda, consultar en internet), suponiendo que se pueda asociar al Ché con la misma, pero ahí terminaba su faceta “alternativa”. No acabábamos de creerle cuando nos dijo que era policía de profesión, pero ante nuestra incredulidad nos enseñó un carnet que se suponía era su credencial… El otro cara estaba muy callado mientras el poli desplegaba todos sus encantos, pero también nos sorprendió cuando nos dijo en qué trabajaba: submarinista de profesión. Cuando ya nos echaron del local, insistieron en ir a su coche para ponernos unas canciones de moda que nos iban a gustar mucho. Y bueno, aunque eran casi las dos de la mañana, accedimos. Al fin y al cabo estabamos protegidos por un policía… Y allí estaba su carro, el típico coche de bacaladero con todos los cristales tintados de negro (hasta el delantero, es muy típico en Brasil; como se enteren en españa…), maqueado con sus llantas de aleación ligera y todas esas mamoneces. Cuando entró dentró pensé que la camiseta del Ché se iba a desintegrar, como en las pelis de vampiros… Y ahí los tenemos en la foto intentando conectar un cable que se había soltado para poder ver el vídeo con las dichosas canciones. Enseguida me percaté de cuál era el problema con el cable (para algo tiene que servir estudiar…), pero ni se me ocurrió abrir la boca, el tema no pintaba nada bien, me estaba imaginando una fiesta bacaladera en toda regla y no estaba mi alma para esos trotes. A los 10 minutos el submarinista desistió y decidieron poner la música sin el vídeo. Y ahora hay que imaginar la escena: 2 de la mañana, calle desierta y silenciosa (raro, pero sí, no había ruidos) con sus habitantes placidamente durmiendo, las puertas del carro abiertas de par en par y el amigo “Guevara” pone una canción a todo volumen que nos hico echar para atrás. Nos dijo de entrar en el carro y le miré sonriendo como diciéndole “estás tonto u qué…” y cuando se acercó al mando del volumen para supuestamente bajarlo como yo pensaba, pudimos comprobar que el amplificador todavía daba bastante más de sí… Tras media canción entendiendo que el tipo no pensaba bajar el volumen, le pregunté por señas (no había otra posibilidad) si no pensaba que igual estaba molestando a la gente que dormía en el barrio. Me miró sorprendido y también con gestos bastante claros (el lenguaje gestual siempre ha tenido amplios recursos) me hizo ver que no pasaba nada, que aquí las cosas son así y que nadie iba a decir nada… Así fue realmente, nadie se asomó a las ventanas, nadie llamó a la policía (para qué, si ya estaba el allí), todo transcurrió con toda naturalidad en el rato que allí estuvimos. Yo decidí marchar y las chicas no cometieron el error de aceptar su invitación de ir a dar una vuelta en su carro… Cuando ellas se metieron en el albergue que estaba al lado, aún me dijeron los caras que me llevaban hasta el mío, diciendo que era peligroso ir solo a esas horas (lo cual era cierto, la verdad), pero les dije sonriendo “sí, ya sé que es peligroso, pero creo que corro muchos más riesgos yendo con vosotros…”. Y salieron zumbando también sonriendo…
21 de Septiembre, 2007 - 21:54
Ha vuelto!!!, el jl ha vuelto, lady h y todos los demás “fijos”. Aunq la reseña. actualizada, lo q se dice actualizada no es q esté… Pero menos da una piedra (weno, a mí de comer…)
22 de Septiembre, 2007 - 3:23
Vaya, vaya, pic, veo que sigues con las aventurillas y lo de meterte en todas partes también. Qué decirte de la isla, magnífica y pinta muy bien tal y como la describes. Podés ver si te trasladan allá, tal vez si lo pides.
Bueno, yo ya estoy en mi querida nicaragüita, como dice la canción y aunque donde yo estoy no afectó el Felix ese, sí es cierto que la costa está super afectada. Y además está cayendo agua a mares cada dia!!! El país encantador pero cada vez peor. Ahora tenemos cortes de luz des de las 7 a las 14 y cuando llega la luz cortan el agua. Y que decir de la política: ahora los sandinistas aprovaron penalizar el aborto terapéutico, de acuerdo con la iglesia. Joder si Sandino levantara la cabeza!!! Así pues, ya te digo, cada vez los pobres más pobres. De todos modos, sigo queriendo a esta gente, mucho tenemos que aprender de como acá todavía perviven valores que en nuestro lugar del mundo, hace tiempo olvidamos. En fin, no voy a ponerme metafísica ahora, no? tu sigue disfrutando de ese “retiro” y sobretodo nos mantienes informad@s. un beso
22 de Septiembre, 2007 - 12:23
Hola buena gente!!! ¿cómo va eso? Aupaedurne, eres arqueóloga hija mía? Meritxell, es interesante lo que cuentas, podrías abrirte un blog como este y mantenernos informados, ya que ahora muchos no podemos viajar, leeros es otra manera de hacerlo… Anímateeeeeeeee!!!!
Y tú JL, aunque me tengas en tu “lista de espera”, como dices…no te lo tengo en cuenta, bueno un poco síííííí…escríbeme de una vez petarditoooooooooo, grrr…
22 de Septiembre, 2007 - 13:41
No, arqueóloga, no, pero tiene q ver. Me ocupo de las piedras en estado puro o cuando están ya muy malitas, muy malitas muy malitas…
Y sí, sería una gran idea el blog de Meritxell. Sería otra manera de ver la realidad de allí, más allá de lo poco q cuentan en los medios “oficiales”, o sea, informativos varios, q sólo hacen visibles esas zonas en caso de conflicto o huracán. Los recuerdan durante una temporada, breve normalmente, y luego esas gentes, esos países se vuelven a hacer invisibles. Cuéntanos, Meritxell, cuéntanos.
22 de Septiembre, 2007 - 23:38
Me imagino la cara de esos “caras” cuando tu les dijeses que eras profesor de escuela…
23 de Septiembre, 2007 - 22:40
Sí, Meri, yo también voto por lo del blog, me encantaría conocer cómo es la realidad Nicaragüense de boca de una medio “nica” como tú… Anímate!
23 de Septiembre, 2007 - 22:42
Joer Pepelu, con todas tus vivencias vas a poder escribir un libro cuando vuelvas. Por la banda la moral a tope después del Encuentro de Bandas que nos tocó organizar este sábado 22, un éxito oye, nos dimos mucha caña y salió todo bien. Incluso el tiempo que amenazaba lluvia nos respetó. Saludos.
24 de Septiembre, 2007 - 9:36
Un saludo. No te canses mucho.
Robi (de Alcañiz)
24 de Septiembre, 2007 - 13:38
Te estás haciendo viejo, apañero, en vez de irte con los mendas esos y correrte una juerga de campeonato, hale, a dormir, je, je.
Bueno, cuando llegues al polo norte, date la vuelta y baja, no vaya a ser verdad aquello que decían antes que la tierra se acababa en un precipicio gordo.
Te vamos siguiendo por aqui.
1 de Octubre, 2007 - 22:51
Hola José Luís!!!
Me ha hecho ilusión leer el relato de como fue nuestra última noche en Salvador. Realmente, lo que vivimos con estos caras no tenía desperdicio… jejeje.
Espero que sigas encontrando la paz interior y que te empapes de todas estas experiencias.
No sabes la envidia que me das…
Un petó enorme des de Barcelona!!!
Txell