Primer día
A las 7 de la mañana (hora local) ya estaba levantado dando vueltas por ahí, no se si por el “jet lag” ese, o porque me estaba muriendo de calor… Después de un desayuno impresionante a base de frutas, zumos y otras viandas en plan buffet libre, he cruzado la acera y ahí estaba la playa, solitaria y cálida, y me he puesto a pasear por ella chapoteando los pies en la orilla sin absolutamente nada que hacer. Nada.
Sí, este es un cambio radical en mi habitual devenir vital, levantarme y no tener nada previsto para hacer. Esto me va ha hacer pensar mucho, seguro…
11 de Julio, 2007 - 22:50
No parece que el aterrizaje haya sido malo. Y la playa, a juzgar por la foto, no está precisamente abarrotada. ¿Qué tal el albergue? ¿Es caro?
Tiene que ser muy duro eso de no tener nada previsto, pero o mucho me equivoco o pronto encontrarás a alguien/algunos que tengan parecido dilema. Y verás cómo cambian las cosas. Abrazos y cuídate.
11 de Julio, 2007 - 22:58
Pues el albergue cuesta 30 reales que al cambio son 12 euros (se multiplica por 4 y se quita un 0), desayuno incluido. Está bien, tranquilo pero hay algún ser humano con el que hablar. Pero ya estoy pensando en la siguiente etapa, porque esta ciudad es como muy playera, y creo que me apetecen otras cosas.
12 de Julio, 2007 - 15:20
Es divertido ir leyendo tus comentarios. Ademas siempre me ha gustado tu forma de describir lo cotidiano (algun gen de tu padre tenias que heredar). Espero que no te canses, o no te distraigas cuando pase ante ti el primer culo turgente de brasileña. Sigue escribiendo, que aqui te leemos.
12 de Julio, 2007 - 15:21
Por cierto, ¿como resuelves el tema informatico?¿vas a un cibercafe, o en el mismo albergue tienen medios?
12 de Julio, 2007 - 20:32
Viajar sirve, entre otras muchas cosas, para destrozar prejuicios. En mi ignoracia y tal vez prepotencia occidental, pensaba que iba a ser complejo encontrar cibercafés y que cuando los encontrara a ver si eran rápidos y con equipos decentes. Bueno, pues lo visto estos dos días en esta ciudad me ha hecho sospechar que éste debe ser un país de duros contrastes, extrema pobreza que aún no he visto pero que debe abundar, junto con la vida típicamente occidental, al menos en lo que se refiere a tecnología, comodidades, alimentos… por ej., en los supermercados encuentras cualquier producto de los que consumimos en España como Danones con bífidus activos y polleces de esas. Y desde luego internet hay por todos sitios, lo único que hay que hacer es buscar el mejor precio.
Lo que es bastante diferente es el ritmo de vida, y de ese creo que me tocará hablar largo y tendido…