Penúltima noche en Damasco, la siguiente ya será para coger el avión. Quedan un par de días en Italia, interesantísimos por cierto porque voy a Bari a ver a Flavio, aquel capoeirista de la casa de la Rua do Bispo en Salvador con el que hice tan buenas migas.
Y andaba dándole vueltas a qué escribir en esta última entrada y me ha apetecido contar algunas de esas cosas sobre el comportamiento socio-religioso de estos pueblos que he ido aprendiendo gracias al contacto con ellos. Se ha puesto algo de luz en muchas dudas que tenía, pero aún quedan muchas más sombras para ir desvelando con nuevas experiencias.
Recuerdo en Trípoli la siguiente escena. Estábamos tomando unos tés después de clase en nuestro bar-parque favorito alumnos y profesores cuando en un momento dado comenzó a sonar por los altavoces del minarete cercano la llamada al rezo, una de las cinco de cada día. Miré a mi alrededor y allí estaba mi profe Shahida con su habitual traje tipo monja que estaba enganchada al Narguile, al lado la profe del otro grupo Farah (18 añicos) sin pañuelo alguno y con ropa totalmente europeizada, en frente la hermana de Shahida y responsable del curso, tan seria como su hermana pero sin tapar, al lado estaba Charif también amorrado a la pipa… y mirando en las mesas de alrededor el panorama era similar, hombres y mujeres con variadas vestimentas y estéticas que hicieron el mismo caso al Imán que los de mi mesa: ninguno. Alar
mado al darme cuenta de que era el único allí presente que parecía haberse percatado de que era hora de rezar, pregunté a Farah qué estaba ocurriendo, si era normal eso…Ella, con su vaquero ceñido, su camiseta también ajustada y su largo pelo libre para que el viento lo meciera a su antojo, me dijo toda segura de si misma y con gesto de felicidad que era musulmana y que creía fervientemente en Alá, pero que ya rezaría al llegar a casa. Y ahí comenzó una interesantísima conversación-interrogatorio mutuo que duró como un par de horas aislándonos del resto del mundo todo ese placentero tiempo.
También fue interesante la conversación con un joven en el bus camino de Beirut (voy uniendo escenas y luego contaré mi película) que tenía 3 nacionalidades: la libanesa por su padre, la de Surinam por su madre, y la holandesa por haber nacido (y vivido siempre) en Holanda. Todo lo que contaba era muy equilibrado, hablaba de cada cual tiene el derecho a pensar como le apetezca sin que nadie le obligue a nada, que todos debemos respetarnos, y bla, bla, bla, encantador el tipo. Y en un momento en el que hablábamos de mujeres, me dijo “sabes, a mí me gustaría casarme con una mujer que llevara velo”… Suerte que el bus circulaba tranquilote y hubo tiempo para que me diera explicaciones.
Elena también tuvo una conversación larga y jugosa con una madre y sus tres hijas en el chiringuito de una playa de Byblos. Entre todas sacaban adelante el chiringuito mientras el marido andaba feliz dando vueltas por ahí… frieron a preguntas a Elena.
Y luego ha habido infinidad de momentos con variadísimos seres de los dos países que sin pretenderlo, bien por sus palabras, bien por sus actos, iban aportando valiosa información para aprender cada vez un poquito más.
Y para dar forma a esto, y con el evidente riesgo que conllevan las simplificaciones y sobre todo mi breve experiencia, la sensación que me ha quedado es que esta gente, los sirios y los libaneses, comenzando por el aspecto religioso, no es tan distinta a nosotros como quizá podamos pensar viéndolos desde allá lejos.
Sí que parece que el porcentaje de creyentes es mucho mayor que en España, pero la forma en la que cada cual cree, es tan variada como nos pasa a nosotros. Sucede que el velo es llamativo, claro, más aún si van totalmente tapadas, pero si las mujeres católicas tuvieran que llevar velo según las escrituras, España se parecería bastante a esto. Mi madre por ej. imagino que iría tapada completamente, las del Opus también, y así iríamos encontrando una vasta variedad de pañuelos y formas de taparse. El holandés del bus explicó bien lo de taparse: el velo se lleva para mostrar sumisión a Alá, y aunque los hombres no lleven pañuelico, también deben vestir de manera sencilla, para mostrar esa sumisión. Esta religión es sumisión.
Imagino que a mayor fe, mayor necesidad de mostrar esa sumisión, y por tanto más tapadas van. El chico este decía, “todas las mujeres que van con pañuelo pero van pintadas y con ropas ajustadas, deberían quitarse el pañuelo, en el fondo no son buenas musulmanas, llevan el pañuelo sólo para parecer buenas chicas y no tener problemas en su casa…”.
Ahí es donde parecen empezar los problemas, en el hogar. Pasamos pues al siguiente aspecto, la familia. Es esta una sociedad todavía muy tradicional, donde la familia tiene un peso tremendo, asfixiante en muchos casos. Aquellas cuatro mujeres de Byblos miraban a Elena atónitas al escuchar cómo ella, divorciada y con una hija, era tan feliz viviendo sola con su hija y no había tenido ningún problema para llevar esto adelante, bueno,
sin olvidar que tener que trabajar cada día es un “problema” gordo, claro. Las mujeres, que creo que eran cristianas, le comentaban a Elena que para una mujer árabe no es tan sencillo irse a vivir sola, más bien es casi imposible, o al menos es como lo viven ellas.

Así que no me parece que el problema esté en llevar o no llevar un pañuelo en la cabeza, sino en la perdurabilidad de las tradiciones familiares. Es fácil de entender si se echa la vista atrás en nuestro país tan solo una treintena de años o poco más. Será cosa de dejar pasar un tiempo para que no nos parezcan tan distintos.
Y si entro ahora un poco en el escabroso terreno político, pues lo de Siria se podría denominar como una República Monárquica con tufillo dictatorial. Si bien los de Latakia están bastante contentos con el gran jefe, hijo del añorado padre, los demás no transmiten mucha información, quizá parezcan contentos ya que no oyes quejarse a ninguno, pero la realidad es que no se quejan simplemente porque no pueden hacerlo… Los sueldos son tan miserables como los horarios de trabajo. Por jornadas que no bajan de las 10 horas diarias, un obrero saca menos de 200 euros. Luego está el asunto de los cortes de luz y de agua. La luz se va varias horas al día, depende de barrios, y el agua es al revés, viene algunas horas al día (2 ó 3), y con una bomba hay que llenar el depósito que está arriba. Y si no tienes depósito, no tienes agua. Pero nadie se queja. Todas estas cosas me las contaba el otro día el padre de Nassat cuando llegué a Damasco. Nassat es un amigo de Zaragoza que por circunstancias de la vida que se pueden contar tomando unas cervezas, se quedó en Zaragoza mientras su padre (palestino-jordano) terminaba en Siria.
Un día después, aeropuerto de Damasco.
Vengo de casa del padre de Nassat, me han invitado a cenar para despedirme. De paso he aprendido a hacer falafel, pronto pringaré la cocina con experimentos. De allí he cogido un taxi de un amigo del padre. El precio era de amigo, pero el taxi podría competir con opciones en un concurso de antiguallas en Cuba… Hemos hecho los 30 kilómetros sin luces, suerte que a pesar de la hora (la 1 de la madrugada) había bastante tráfico que iba iluminando la ruta. El buen hombre iba por el medio de la calzada esnifando línea, buscando algún reflejo que le permitiera avanzar. Al llegar le he dado el dinero que me sobraba a ver si le llegaba para comprarse un par de lamparicas…
5 horas después, aeropuerto de El Cairo, en tránsito.
Como siga así a salto de mata, esto se va a eternizar. Me despido. Al llegar a Roma a ver si encuentro un ciber y saco media horica para meter esto antes de coger el tren a Bari. Termino con una simple reflexión que surgió ayer en el albergue charrando con un grupo de 6 españolas y un español todos de 20 añicos. Era enternecedor escucharles, tantas ilusiones, tantos sueños, tantas fantasías, tanto porvenir… para ellos todo era futuro, lejano futuro. Y allí estaba yo, en el mismo albergue que ellos doblándoles con creces su edad, y preguntándome cómo había tardado 23 años más que ellos en venir a Siria… Y me entraron prisas, y comprendí que para mí el futuro es lo que está pasando ahora mismo.

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21 Agosto, 2009 a las 14:23
Hola José Luis: Soy Maribel, compañera de clase en Líbano.
Te he seguido con intererés desde mi regreso a Zaragoza, aunque me daba pereza registrarme para enviarte algún comentario. Pero este último me ha parecido muy interesante porque has reflejado muy bien las conclusiones sobre estos temas, que alguna vez hemos comentado. Hay que verlo en persona y hay que vivirlo en directo para poder entender un poco de qué va.
De lo contrario, algo se nos escapa….
Espero que disfrutes de tus últimos días por Italia y hasta la próxima.
21 Agosto, 2009 a las 21:57
Hello José Luis: it is Farah .. it was so hard to log in because my English user doesn’t work here … so I had to create a Spanish one .. hehe don’t know why but that’s what happened
I could hardly read what You had written and this time someone (had learn Spanish) helped me to get the meaning.
I appreciate it and I would like to tell You that I had also a great time. It was a great experience, it gave me the chance to have a friend like You.
hope everything is good
Best regards
22 Agosto, 2009 a las 10:56
Qué afortunado eres JL!!! menudo viaje te has marcado!!! QUÉ ENVIDIAAAAAA!!!
Yo volví ayer de mi segunda vuelta y también muy bien!!!
Bueno pues BIENVENIDO y que la adaptación no sea dura.
Un beso para ti y otro para todos/as los blogeros, supongo que hasta el próximo, no?
22 Agosto, 2009 a las 11:16
La conclusion a la que podriamos llegar (obvia) es que los extremismos religiosos (todos) es una de las lacras del mundo. Lo mejor la moderacion, y no querer imponer a los otros tu manera de pensar. De todos modos, el mundo musulman, está unos cuantos añitos por detras en cuanto a moderacion, solo hay que ver la noticia de esta semana (Amnistía Internacional pide a Malasia no azotar a una modelo por beber alcohol en publico), por no hablar de los suicidas que se creen la promesa de las 72 vírgenes esperando en el paraíso para cualquier mártir islámico…
La otro conclusión, es que en el fondo los humanos, vivan donde vivan, en general son buena gente, y lo unico a lo que aspiran es a vivir en paz, a ver progresar a sus familias, y ser felices. Tan solo hay que saber apartarse de los que quieren estropearlo para beneficio propio (los que roban, los que violan, los que matan, los que secuestran, los que trafican, los que ponen bombas… bueno, debe haber unos cuantos de miles, o de millones, pero son minoria…)
Saludos a todos
29 Agosto, 2009 a las 16:00
“…para mí el futuro es lo que está pasando ahora mismo” Qué bonito, José Luis, qué bonito. Me lo acabo de apuntar en esa libreta q sabes q llevo a todas partes. El futuro es lo q está pasando ahora mismo y lo q hacemos ahora mismo. Cada uno de nosotros hacemos nuestro futuro. Sólo q algunos nos damos cuenta, y la mayoría no, y lo dejan en manos de Dios, el destino o las circunstancias, más o menos axfisiantes de su vida.
Besos a todos, aunq algunos “comentaristas” no se hayan prodigado tanto como otros años… menos mal q siempre quedarán morigan y Lady H.
29 Agosto, 2009 a las 22:49
Hola Jose Luis , muy interesante tu viaje . A lo largo del block la frase que se repite “es todo tan sencillo” me he quedado con ella , la verdad me ha impresionado pues tengo a los musulmanes por personas hurañas y desconfiadas ,
pero despues de esto creo que tendre que cambiar el chip. Respecto a lo que comentas que dentro de 30 años seran mas parecidos a nosotros ( los europeos) , !no quiero ni pensar el trabajo que les queda por hacer a estas mujeres ! los cambios en todas civilizaciones siempre los hacen las mujeres. Arduo trabajo. y para terminar :no nos dejes asi !!!!mete alguna entrada mas ….
Un beso Vanessa
1 Septiembre, 2009 a las 1:40
Ha sido entrañable una vez más el saber que estabais ahí leyendo un montón de gente. Sí, las cosas son sencillas cuando percibes a tu alrededor buenas vibraciones. Y los que aquí os habéis congregado habéis aportado eso, una refrescante energía positiva. Gracias a todos y todas por estar ahí, a los que habéis participado con los comentarios, y a los que aunque sólo leíais también os apetecía daros un paseo conmigo. Me gusta decir que viajo solo, pero es mentira, siempre estoy maravillosamente acompañado.
1 Septiembre, 2009 a las 12:59
Si, si, yo tambien pido que hagas una entrada final.
Cuentanos como fue por Bari con el colega aquel, y cuentanos como ha ido al vuelta al trabajo. ¿Tu tambien eres de los que sufren estres post-vacacional? Ya te puedes imaginar lo que pienso al respecto…
20 Julio, 2010 a las 5:35
Aeon Flux-271…
программирование на PHP http://worldwarez.net/ на профессиональном уровне…
18 Marzo, 2012 a las 14:36
DFAS