Dar una vuelta por Bosra o Maalula o cualquier otro lugar de nombre hasta ahora desconocido, puede sonar simplemente exótico, pero pasear por Damasco… Hay una serie de nombres de ciudades que aunque no sepas mucha historia, como me pasa a mí, son tan sugerentes que el hecho de estar paseando por sus calles te pueden hacer sentir alguien especial. Aunque conviene no flotar demasiado porque hay que estar atento a que no te atropellen al cruzar la calle (absolutos descerebrados conduciendo), a no meter la pata en los numerosos baches, a esquivar constantemente a los miles de seres que pasan de un lado para otro con prisas… y entonces me da la sensación de que para toda esa gente vivir en Damasco no les hace sentir especiales.

Pero si aprovechas para perderte por las calles de la ciudad vieja un viernes, con todo las tiendas cerradas, y con la mayoría de sus habitantes durmiendo en su día de fiesta, el paseo resulta realmente grato y seductor. Pero no es menos atractivo adentrarse cualquier día en sus numerosos zocos e ir parando de tienda en tienda hablando con los vendedores, contándoles de dónde eres, cómo te llamas, si estás casado, si tienes hijos… Y qué decir de la mezquita Omeya, la tercera más importante del mundo, después de las de La Meca y Medina (vamos, es lo que dicen los lonly). Y otros muchos rincones que los relajados pasos van descubriendo.

Pero en lugar de hacer de guía e intentar transmitir además las numerosas sensaciones, me limito a poner un puñado de fotos y a sugerir a cualquiera que lea esto a que se venga por aquí a recorrer sus calles con sus propios pies y a fantasear con su propia imaginación. Las fotos nunca pueden transmitir lo que toca ahí adentro, al menos las mías no.

Pero si a alguno le puede tirar para atrás ese miedo a una cultura tan alejada de la nuestra, decir que hacía tiempo que no me encontraba con una gente tan amable y simpática, gente que me ha hecho sentir realmente a gusto en todos los momentos, gente que me ha transmitido que las personas podemos llevarnos bien independientemente de cuáles sean nuestras creencias, a pesar de que nuestros políticos se empeñen diariamente en hacernos sentir lo contrario.

5 comentarios en “De paseo por Damasco”
  1. Pura Vida dijo:

    Viajar, percibir lo que nos transmite otra cultura, mezclarnos…esto ayuda a salir del ombligo del mundo que somos nosotros mismos y en muchos casos elimina recelos sobre los Otros.
    Entiendo que te sientas especial y bien, callejeando por Damasco… las fotos… claro que nos ayudan a los que seguimos el blog; a mí incluso me anima a buscar información sobre el lugar dónde tú estás. Que disfrutes de todo eso y más.

  2. morigan dijo:

    Y yo que creia que esta gente estaban en el Eje del Mal…
    En un ranking de amabilidad entre brasileños, argentinos, indios y sirios, ¿como esta la situacion?

    Y hablando de amabilidad, cuentanos un poquito de las sirias (si es que has podido ver alguna, claro…)

  3. jlpueser dijo:

    Sí, eso de creernos el centro del mundo nos pasa a menudo, sobre todo cuando no has salido nunca de tu nido. Recuerdo varios viajes de estudios con los de la ESO en Holanda, Francia, Italia, dando casi todos los nenes el cante haciendo patria con banderas españolas a modo de pareo, y tienes que alejarte del grupo para intentar no sentir demasiando bochorno…

    Pero no me atrevo a hacer un “ranking de amabilidad”, la verdad es que en cada lugar de los que mencionas, Morigán, te puedes encontrar amabilidad a tu alrededor, aunque también hay que poner de tu parte claro. La gente en general es buena, en todos los sitios. Se trata de intentar localizar a los garbanzos negros y alejarse de ellos. Pero si que es verdad que en los lugares que he visitado en Siria hasta ahora, no he tenido que poner mucho de mi parte para percibir unas muy buenas vibraciones por parte del personal, mejores cuanto más pequeños son los lugares.
    El eje del mal… La gente lo que quiere es vivir tranquila, y los radicales son siempre los menos, muy poquitos, pero con la puta facilidad de joderlo todo, claro. Así que mientras las cosas están tranquilas, la vida aquí parace sencilla y agradable.
    Mujeres sirias… sí, hay unas poquitas tapadas completamente, muchas con el pañuelico, y otras muchas que si las vieras pasear por tu calle pensarías que son españolas. No sé, debo preguntar más y recabar más información, pero veo que el asunto de las mujeres en Siria (y Líbano, que es donde estoy ahora) no responde a la imagen que solemos tener desde allá. Yo lo veo todo muy normal, la verdad.

  4. morigan dijo:

    Todo muy normal, todo muy normal…
    Pues entonces debe ser que a las moras menos normales las han mandado a todas a mi pueblo, porque solo salen de casa para ir a buscar a los crios al cole, van en grupo, y tapadas hasta las orejas… Me alegro de que por allí las cosas las veas diferentes.
    De todos modos, dentro de lo que cabe, creo que Libano es de los paises arabes mas occidentalizado, y eso se debe notar en la calle.
    Estoy de acuerdo con la reflexion de que la gente en general es buena, pero está ese 1% de capullos que siempre tienen que fastidiarla… que vamos a poner una bomba para “liberar” al pueblo, que vamos a quemar una iglesia porque creen en un dios diferente al nuestro, que vamos a matar unos judios porque son muy malos, que voy a quemar un bosque porque no me dejan construir… Se podian ir todos a la mierda, ¿no os parece?

  5. Jo dijo:

    Y yo trabajando, me encantaría perderme por esas calles.
    Por cierto Morigan, respecto a las mujeres que llevan pañuelos aqui, relamente crees que son menos felices que las mujeres de aqui que trabajen de 9h a 20h y que luego se tienen que ocupar de la casa, de los crios… seguro que conoces a muchas. No juzguemos los de fuera sin miranos con más atención.

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