Manali
La velada con Marta dará de sí en otras entradas pero en esta toca hablar de este lugar que ha elegido para vivir, en el que hemos estado tan relajados y tan a gusto. Bueno, realmente el pueblín en el que nos alojamos estaba a unos 3 Km., de nombre Vashist.
La primera noche nos alojamos en una guest house que estaba bien pero no tenía las vistas a las que habíams acostumbrado a nuestro morro fino en McLeod Ganj, así que decidimos cambiar y la Dharma guest house se convirtió en nuestro lugar de retiro y reposo para los siguientes tres días.
Ahí estamos disfrutando de nuestra terraza tomando una cervecilla que acompañaba a un exquisito queso de Yak, mientras admirábamos el paisaje tras el columpio y las tumbonas… La India tiene momentos.
El pueblo en sí era tranquilo y curioso, con bastantes llamemos neo-hippies que buscan en él algo de paz y quizá otro tipo de condimentos distintos de los habituales en la cocina India. La maría crecía libre, salvaje y descontrolada en varios kilómetros a la redonda. Estos nuevos olores de la India no nos los esperábamos.
Pero también había bonitos templos, edificios que parecían recordar una época medieval, y unos populares baños públicos de agua caliente (muuuuy caliente) que servían tanto para lavar la ropa de toda la comunidad como para asearse por las mañanas también toda la comunidad. La verdad es que los Indios son muy limpios, con su cuerpo al menos, aunque luego el entorno no parece ser cosa suya…
Y en ese entorno volvimos a encontrarnos con paisajes hermosísimos, con nuestros queridos cedros, y con refrescantes cascadas.
Y deambulando por esos caminos perdidos entre los ripios después de agotadoras subidas, no es difícil encontrarte con alguna familia que ha plantado allí su casa y viven yo qué sé cómo y de qué. Pero siempre sonríen y nunca piden nada.
Los que sí pedían y había que negociar a muerte con ellos eran los comerciantes. Al final de este negocio de telas con Hashim (el de la gorreta roja), acabamos entablando una entrañable relación. Intercambio de teléfonos, e-mails y abrazos de hermandad. Muy emotivo.
Y es que esta gente del norte son majos, la verdad. En los pocos días que estuvimos aquí terminamos saludándonos con casi todos los de la calle principal (y única). El chavalillo de los zumos, el que nos informó en nuestros primeros momentos de desconcierto, el barbero que afeitó a Ignacio, el del puesto con queso de Yak, la encantadora cocinera japonesa de nuestro restaurante favorito… Sí, nos fuimos con cierto aire de melancolía, pero otra India aún por conocer nos estaba esperando. Tocaba alejarse de las montañas y tomar rumbo de nuevo al Ganga sagrado.











Agosto 6th, 2008 at 18:50
Veo que las cosas os va bastante bien ultimamente.
A pesar de que yo tambien estoy viajando, aqui me tienes enganchada a tus comentarios, lo mismo que los/las “marujos/as” a las telenovelas sudamericanas.
Cada cuatro o cinco dias me conecto a internet para saber de vuestras andanzas.
La verdad, es que me encanta como describes los sitios por los que pasais y a veces me sorprendo con lo que leo.
Buen viaje y hasta mi proxima conexion a Internet.
Agosto 6th, 2008 at 19:46
Esto de Manali esta ya metido casi en el Himalaya. Supongo que el paisaje debe ser menos escatologico que en etapas anteriores.
No se si os vais enterando, pero estos dias ha ocurrido algun que otro desastre en la India, como los 150 muertos en la estampida humano en el estado de Himachal Pradesh, o el atentado con 45 muertos y 100 heridos en la ciudad de Ahmedabad. Imagino que en un pais donde lo que abunda precisamente es la humanidad no le deben dar tanta importancia como por aqui a ese tipo de masacres…
Oye, ¿cuando llega la Aupa? Seguro que llevar a una chica en el grupo os va a cambiar la manera de viajar y ver las cosas.
Un abrazo, y seguid buscando los misterios de la India.
Agosto 6th, 2008 at 23:55
Con tanta montaña no cabe duda de que necesitais
una experta petróloga. Pronto estará con vosotros.
La India que aparece poco tiene que ver con la escacatología
anterior. Mundo de contrastes. ¡Qué envidia tíos!
Y yo aquí… buscando a Yak
Agosto 7th, 2008 at 16:38
Hola Rosa, qué bueno que te uniste. Por cierto, si quieres prácticar inglés sigue donde estás, la India no es el lugar adecuado para ello…
Nuestra experta petróloga se une al grupo el 11, en Delhi. Realmente dudamos que su presencia pueda cambiar la espartana trayectoria que llevamos, más bien será ella la que igual tiene que cambiar sus hábitos viajeros, jejeje… Pero sí, esperamos con muchas ganas su llegada.
De los atentados, mareas humanas, etc, sí que nos solemos enterar, no hay problema, elpais.com llega a todas partes.
Hoy dormiremos con manta, ¿envidia?
Agosto 8th, 2008 at 8:52
“Oye, ¿cuando llega la Aupa? Seguro que llevar a una chica en el grupo os va a cambiar la manera de viajar y ver las cosas.”… Morigán… Ha pasado un año, otro viaje, otro blog, pero no cambias, maño mío, jajajaj.
Lo de la espartana manera de viajar, en fin, de mto os vais a dedicar a torturarme, haciéndome madrugar, como si en España me levantara a las dos de la mñn, el día 12, un día después de mi llegada, ¡¡¡el día de mi cumpleaños!!! (me dejo felicitar, q de hecho mi viaje es mi regalo de cumpleaños por los q me caen). Pero, jl, cariño, tranquilo q yo no voy a cambiar ningún hábito viajero, pq simplemente, no los tengo. Soy novata.
Y, Chupillo, corazón (jo, cómo me he levantado hoy), q me voy de vacaciones, q a la India no va una petróloga, sino una persona. Aunq, como hablamos el otro día (sííííí, nos hemos conocidoooo) para ir de vacaiones a sitios llenos de paisajes y arquitectura y no pensar en trabajo, tendría q ir con una venda en los ojos. Y no es la idea.